viernes, febrero 13, 2009
martes, septiembre 23, 2008
martes, agosto 19, 2008
lunes, agosto 18, 2008
domingo, agosto 17, 2008
miércoles, agosto 13, 2008
lunes, agosto 11, 2008
Después del susto, pasamos por PAMPA GALERA, y me quedé boquiabierta observando la luz sobre el descampado.
Faltaba poco para llegar a Puquio, pasamos por Lucanas…y al rato llegamos, José maría Arguedas vivió aquí pensé, y reposé la mirada en los pobladores, en sus modos, su forma de vestir, de andar, de hablar; se sentía un pueblo muy confiable en apariencia pero frío y solitario a pesar de su historia. A la llegada tomamos naranjas y agua para desayunar, Palomita estaba pensando en su encuentro con Zoila su madrina y Machi (Marcelino) su padrino, quienes residen en Lima, pero estaban encargados de la fiesta. Me quisieron más adelante nombrar cargo, pero me reí y recordé un buen consejo…
La casa donde dormimos era de alquiler, la dispencera hablaba quechua y no otro idioma, pero no fue barrera para la corta amistad. “Chochera” me supo decir por la mañana al verme despertar.
Tanto refresco que dio la hora de pedir el baño, pero me supieron decir con voz amigable que el baño era bien grande, y que lo buscara por detrás del camino.
A nuestra llegada nos recibieron “los negritos”, un conjunto de hombres de mediana estatura con largas cintas colgando desde su cuello hasta el piso, que zapateaban sin parar, al ritmo del arpa y las varas de metal pulido.
Esa misma tarde iba a haber un matrimonio, quedaban aún rastros de la noche anterior, habían quemado un castillo. La feria estaba en la mejor hora, las personas de todo lugar se acercaban a ver con que podían saciar el hambre y la curiosidad.
Llamó mi atención un cartel luego el segundo y tercero, era el mapa de Chilque, el del pasado, del presente y futuro, representado con semillas y dibujos alrededor, la plaza, los buses, el ganado…
Guardamos las maletas en el único cuarto con candado, estaba merodeando por ahí según me dijeron un joven que había comido droga y había sido separado de la casa por su mala actitud. De inmediato nos sirvieron un poco de caldo de mote, esta vez el cocinero era hombre, me contó que había aprendido a cocinar en Lima desde los quince años. La dispencera sabía acompañarlo soltando broma tras broma, haciendo reír a todos por igual, niños, ancianos, chicas del lugar, jovencitas de Lima que estaban de visita, a los negritos les agarré cariño, solo con las miradas cómplices, me habían puesto ya un sobrenombre, me decían Julio, que es un personaje de una serie televisiva, que trata acerca de una joven que se disfraza de hombre para poder ser danzaq de tijera.
Salimos a dar una vuelta a la plaza y reconocimos al joven del que hablaron, tenía el pelo largo y pintados algunos mechones de color violeta, andaba junto con tres chicos más, algo más jóvenes, de pelos largos también y modo de vestir inusual. Recorrimos poco, cada vez nos daban por asalto, los “negritos”, esta vez los seguimos, iban de casa en casa acompañando al cargo, que andaba de suerte, tropezando con todo pero sin caer de la borrachera, en cada casa habían rostros nuevos, y alguna curiosidad, brindaban con chicha ce ccora, licor de caña, cerveza franca y cristal.
La feria estaba por terminar, chicharrón de alpaca, queso natural, yogurt ( tiene de fresa? preguntó un foráneo, da risa a veces cuando pecan de ignorantes) Sólo había natural, al rato llegó un trabajador que probaba la mercadería y les indicaba, primero que estaba muy bien y para terminar les decía que para el próximo año debían tener ya una marca y sello en sus quesos con el mismo nombre.
La iglesia estaba cerrada, entre risas pregunté a Palomita si a los danzaq les permitían entrar a misa y me contestó que no.
Hay muchas cosas le dije que serían interesantes de contar, hablamos un poco antes que saliera el carro desde Lima, hablé de el sentimiento que me causaba la danza, y de la importancia que tenía la misma para mí.
Le conté de la vez primera que junto con un grupo de personas extrañas, algunos disfrazados otros no, pero todos teníamos un solo objetivo, dejarnos llevar por la música cogidos de las manos, olvidando quienes somos, siendo por un instante uno solo, aquí no importaba el origen, la raza, o status social.
Esperando el carro una mujer me preguntó si era policía, pensé que la casaca verde militar, que portaba y mi estatura eran el motivo de su pregunta. Le comenté a Palomita también la importancia de la ropa que usamos y que era envidiable como el danzante podía transformarse al cambiar su ropa cotidiana por un traje significativo e identificable. Empresa de Transportes Huamanga, salimos de san Juan de Miraflores, yo tenía un poco de miedo, algunos buses salen sin retorno.
Le comenté también durante el camino mis intenciones de hacer un video diccionario de quechua se llamaría “aprendiendo quechua en la acción” le dije.
Ya en el pueblo Santa Cruz…nuevamente, nadie supo contestar, a mi pregunta acerca de por que se celebraba la “Virgen de las Nieves”
La corrida de “toros a muerte” tampoco simboliza ya lo que fue. Cómicos haciendo de toreros eran el atractivo, estaban el hombre araña, la negra tamalera y un payaso.
Sólo una de las puertas pintadas con la imagen de un cóndor sobre un nevado era de mi completo agrado.
Quienes más festejaron a mí parecer eran los vendedores de cerveza, de helado, manzana dulce, anticuchos, y los emolienteros por la noche.
El día estaba por terminar, curiosamente no había luz desde las cuatro de la mañana, todo estaba oscuro, no había fogata, aunque los castillos se hubieran visto impresionantes, esa noche. Los sonidos de celular sin batería, y la compra de velas eran el entretelón de la noche: Señor me vende vela? Un sol? Seguro que subieron de precio por el apagón. Compré también unos caramelos. Y esto me trajo como consecuencia un segundo sobrenombre, esta vez dado por los niños “la tía caramelito”
Regresó la luz y yo con tanta vela en mano, y la ilusión de poder observar mejor en la oscuridad sin ser pillada, los gestos, las danzas, la música de la banda invitada. Se acercó hacía nosotras el señor que conocimos en el camino, un hombre un poco panzón de baja estatura, con sombrero de ala ancha y sonriente. Había vendido ese día 113 porciones de chicharrón, nos indicó que lo esperásemos que iba por un trago “calientito”(té piteado con caña)
Demoró en volver, la banda invitada había parado ya de tocar, pero apareció con alguien más, nos dijo un poco tímido que se había demorado por que había ido por su primo .Por suerte la fiesta en la plaza terminó.
La banda seguiría entonando toda la noche, estaban a la víspera del alba, pero nosotras decidimos dormir, estábamos cansadas por el viaje.
Aprovechamos de coger unas pieles, y frazadas y sobre la piedra amanecimos muchos, todos bien apretados por el frío, niños señoras, familias enteras.
A la mañana siguiente, fuimos casi las últimas en despertar, ya todos estaban afuera, algunos músicos remendaban sus trajes heridos de guerra de tanto tomar y tocar. No muy grata fue mi sorpresa al preguntar: ¿por que no les bañaban a los niños?, la razón era sólo una, sus caritas y manos al contacto con el agua fría se cuarteaban y les dolía.
Me encontraba de cara con el frío de la puna y mi ridícula pregunta, pelando papas esta vez, haciendo comparaciones entre la piel de la papa y los cachetitos de los más pequeños.
Mientras cepillaba mis dientes, la gente comenzó a correr hacia el interior de la casa, era el abuelito, que estaba muy bebido y se había atascado un trozo de carne de vaca en su garganta. Todos en fila trataron de salvarle apretándole, yo nunca había apretado a nadie con atoro, pero pude salvarle.
La calma regresó a la casa, y todos estuvimos de acuerdo en no darle más carne al abuelo.
Después de pelar las papas, siguieron las zanahorias, luego picarlo toditito, y a meterlo a una manca (olla)
Aquí comienza la clase de quechua, en la acción; los niños y yo como jugando cogí de inmediato la cámara de video.
Faltaba poco para llegar a Puquio, pasamos por Lucanas…y al rato llegamos, José maría Arguedas vivió aquí pensé, y reposé la mirada en los pobladores, en sus modos, su forma de vestir, de andar, de hablar; se sentía un pueblo muy confiable en apariencia pero frío y solitario a pesar de su historia. A la llegada tomamos naranjas y agua para desayunar, Palomita estaba pensando en su encuentro con Zoila su madrina y Machi (Marcelino) su padrino, quienes residen en Lima, pero estaban encargados de la fiesta. Me quisieron más adelante nombrar cargo, pero me reí y recordé un buen consejo…
La casa donde dormimos era de alquiler, la dispencera hablaba quechua y no otro idioma, pero no fue barrera para la corta amistad. “Chochera” me supo decir por la mañana al verme despertar.
Tanto refresco que dio la hora de pedir el baño, pero me supieron decir con voz amigable que el baño era bien grande, y que lo buscara por detrás del camino.
A nuestra llegada nos recibieron “los negritos”, un conjunto de hombres de mediana estatura con largas cintas colgando desde su cuello hasta el piso, que zapateaban sin parar, al ritmo del arpa y las varas de metal pulido.
Esa misma tarde iba a haber un matrimonio, quedaban aún rastros de la noche anterior, habían quemado un castillo. La feria estaba en la mejor hora, las personas de todo lugar se acercaban a ver con que podían saciar el hambre y la curiosidad.
Llamó mi atención un cartel luego el segundo y tercero, era el mapa de Chilque, el del pasado, del presente y futuro, representado con semillas y dibujos alrededor, la plaza, los buses, el ganado…
Guardamos las maletas en el único cuarto con candado, estaba merodeando por ahí según me dijeron un joven que había comido droga y había sido separado de la casa por su mala actitud. De inmediato nos sirvieron un poco de caldo de mote, esta vez el cocinero era hombre, me contó que había aprendido a cocinar en Lima desde los quince años. La dispencera sabía acompañarlo soltando broma tras broma, haciendo reír a todos por igual, niños, ancianos, chicas del lugar, jovencitas de Lima que estaban de visita, a los negritos les agarré cariño, solo con las miradas cómplices, me habían puesto ya un sobrenombre, me decían Julio, que es un personaje de una serie televisiva, que trata acerca de una joven que se disfraza de hombre para poder ser danzaq de tijera.
Salimos a dar una vuelta a la plaza y reconocimos al joven del que hablaron, tenía el pelo largo y pintados algunos mechones de color violeta, andaba junto con tres chicos más, algo más jóvenes, de pelos largos también y modo de vestir inusual. Recorrimos poco, cada vez nos daban por asalto, los “negritos”, esta vez los seguimos, iban de casa en casa acompañando al cargo, que andaba de suerte, tropezando con todo pero sin caer de la borrachera, en cada casa habían rostros nuevos, y alguna curiosidad, brindaban con chicha ce ccora, licor de caña, cerveza franca y cristal.
La feria estaba por terminar, chicharrón de alpaca, queso natural, yogurt ( tiene de fresa? preguntó un foráneo, da risa a veces cuando pecan de ignorantes) Sólo había natural, al rato llegó un trabajador que probaba la mercadería y les indicaba, primero que estaba muy bien y para terminar les decía que para el próximo año debían tener ya una marca y sello en sus quesos con el mismo nombre.
La iglesia estaba cerrada, entre risas pregunté a Palomita si a los danzaq les permitían entrar a misa y me contestó que no.
Hay muchas cosas le dije que serían interesantes de contar, hablamos un poco antes que saliera el carro desde Lima, hablé de el sentimiento que me causaba la danza, y de la importancia que tenía la misma para mí.
Le conté de la vez primera que junto con un grupo de personas extrañas, algunos disfrazados otros no, pero todos teníamos un solo objetivo, dejarnos llevar por la música cogidos de las manos, olvidando quienes somos, siendo por un instante uno solo, aquí no importaba el origen, la raza, o status social.
Esperando el carro una mujer me preguntó si era policía, pensé que la casaca verde militar, que portaba y mi estatura eran el motivo de su pregunta. Le comenté a Palomita también la importancia de la ropa que usamos y que era envidiable como el danzante podía transformarse al cambiar su ropa cotidiana por un traje significativo e identificable. Empresa de Transportes Huamanga, salimos de san Juan de Miraflores, yo tenía un poco de miedo, algunos buses salen sin retorno.
Le comenté también durante el camino mis intenciones de hacer un video diccionario de quechua se llamaría “aprendiendo quechua en la acción” le dije.
Ya en el pueblo Santa Cruz…nuevamente, nadie supo contestar, a mi pregunta acerca de por que se celebraba la “Virgen de las Nieves”
La corrida de “toros a muerte” tampoco simboliza ya lo que fue. Cómicos haciendo de toreros eran el atractivo, estaban el hombre araña, la negra tamalera y un payaso.
Sólo una de las puertas pintadas con la imagen de un cóndor sobre un nevado era de mi completo agrado.
Quienes más festejaron a mí parecer eran los vendedores de cerveza, de helado, manzana dulce, anticuchos, y los emolienteros por la noche.
El día estaba por terminar, curiosamente no había luz desde las cuatro de la mañana, todo estaba oscuro, no había fogata, aunque los castillos se hubieran visto impresionantes, esa noche. Los sonidos de celular sin batería, y la compra de velas eran el entretelón de la noche: Señor me vende vela? Un sol? Seguro que subieron de precio por el apagón. Compré también unos caramelos. Y esto me trajo como consecuencia un segundo sobrenombre, esta vez dado por los niños “la tía caramelito”
Regresó la luz y yo con tanta vela en mano, y la ilusión de poder observar mejor en la oscuridad sin ser pillada, los gestos, las danzas, la música de la banda invitada. Se acercó hacía nosotras el señor que conocimos en el camino, un hombre un poco panzón de baja estatura, con sombrero de ala ancha y sonriente. Había vendido ese día 113 porciones de chicharrón, nos indicó que lo esperásemos que iba por un trago “calientito”(té piteado con caña)
Demoró en volver, la banda invitada había parado ya de tocar, pero apareció con alguien más, nos dijo un poco tímido que se había demorado por que había ido por su primo .Por suerte la fiesta en la plaza terminó.
La banda seguiría entonando toda la noche, estaban a la víspera del alba, pero nosotras decidimos dormir, estábamos cansadas por el viaje.
Aprovechamos de coger unas pieles, y frazadas y sobre la piedra amanecimos muchos, todos bien apretados por el frío, niños señoras, familias enteras.
A la mañana siguiente, fuimos casi las últimas en despertar, ya todos estaban afuera, algunos músicos remendaban sus trajes heridos de guerra de tanto tomar y tocar. No muy grata fue mi sorpresa al preguntar: ¿por que no les bañaban a los niños?, la razón era sólo una, sus caritas y manos al contacto con el agua fría se cuarteaban y les dolía.
Me encontraba de cara con el frío de la puna y mi ridícula pregunta, pelando papas esta vez, haciendo comparaciones entre la piel de la papa y los cachetitos de los más pequeños.
Mientras cepillaba mis dientes, la gente comenzó a correr hacia el interior de la casa, era el abuelito, que estaba muy bebido y se había atascado un trozo de carne de vaca en su garganta. Todos en fila trataron de salvarle apretándole, yo nunca había apretado a nadie con atoro, pero pude salvarle.
La calma regresó a la casa, y todos estuvimos de acuerdo en no darle más carne al abuelo.
Después de pelar las papas, siguieron las zanahorias, luego picarlo toditito, y a meterlo a una manca (olla)
Aquí comienza la clase de quechua, en la acción; los niños y yo como jugando cogí de inmediato la cámara de video.
SOVIPROS EIRL
· SOLUCIONES VISUALES A LOS PROBLEMAS SOCIALES/
· EL VALOR DE LO ÚTIL/
· LOS MULTIUSOS. Por Olga Engelmann
· Ubicación: Cruce de avenidas: Prolongación Javier Prado – Av. La Molina.
· Permiso: Alcalde del Distrito de la Molina: José Luís Dibos Vargas Prada.
· Exposición/ Proyecto: “Impresiones Contemporáneas – Muestra Internacional de Grabado” PUCP / ICPNA Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, España, EEUU, El Salvador, México, Nicaragua, Uruguay.
· Año de realización: octubre/noviembre 2004
· Descripción de proyecto: la utilización de la técnica con fines educacionales generales, la propia experiencia con relación a las imágenes, los objetos y la vida cotidiana hacen de la intervención del grabado /arte/ público / transeúnte, una herramienta para la comunicación visual.
· sociedad=matriz/memoria= soporte común/comunión/comunidad/comunicación.
· Conclusiones de la intervención: Fue el método más adecuado para alcanzar los fines que han contribuido en mi socialización como individuo. Una visión que no coincide necesariamente con la de los demás (libertad de expresión).
“Todo lo que enriquece y refina en el hombre el conocimiento del hombre, enriquece y refina su sentido moral” Sócrates.
MANIFIESTO
i. Reivindicar y revalorar a la clase obrera y al artista en nuestra sociedad, su esfuerzo inseparable del trabajo sobre la materia y su tratamiento en función a la época.
ii. Reivindicar y revalorar a la imagen en la comunicación visual, para mantener y conservar la capacidad artística, tradicional y la necesidad de expresión que contempla motivada por los intereses de las relaciones humanas (de carácter personal).
iii. Registrar los sucesos que nos acontecen a raíz del desempleo/los nuevos oficios/ las nuevas necesidades, una función amenazada.
iv. Identificar el grabado y sus desplazamientos, fuera del taller de ejecución, su industraización no mata necesariamente al arte.
v. Reivindicar y revalorar la situación de trabajo del migrante urbano.
vi. Acercar el arte a la comunidad/transformar la realidad.
vii. Restaurar y renombrar el arte como lenguaje dentro del paisaje urbano, con fines propiamente estéticos, abordando el aspecto psicológico, el cultivo de los sentimientos, la educación de la sensibilidad en sus relaciones con los objetos, la formación del gusto y leguaje visual.
viii. Mostrar las relaciones entre inteligencia e imaginación, en la lucha con lo real y el carácter solidario de la actividad de concebir a la imagen del arte como tal y no como publicidad,
ix. Dar a conocer uno de los tantos problemas, producto de la necesidad: desmpleo=informalidad y hacer una comparación con la situación del artista.
x. Brindar a través de mi oficio una solución visual, ser útil a mi sociedad.
xi. Comprender las imágenes que nos rodean para ampliar las posibilidades de contacto con la realidad.
xii. Generar identidad a través de la necesidad de mejoras de la condición de trabajo en general.
xiii. Observar y comprender a través de signos que no alteren la realidad, fortalecidos por el sentimiento estético para entrar en contacto con los aspectos esenciales del problema.
xiv. Hacer registro en la memoria, a partir de la construcción de nuestra percepción de los problemas, como artistas y espectadores.
xv. Dar cuenta de la situación y función del artista en su sociedad, desprendiendo al artista de la moda, del arte de caballete y de la anécdota.
xvi. Reenseñar al hombre a vivir, desde la pertenencia al orden social y la expresión cultural asumida con responsabilidad.
xvii. Finalmente conseguir que la obra se les haga familiar.
· Agradecimientos: Félix Luís Engelmann Canales (gestión permiso Municipal/La Molina), César Navarro (apoyo video), Giovanna Fernández (fotografía), Judith Aliaga (asistente de impresión), Henry Jiménez (apoyo impresión).Peluca, perico, ratón.
· EL VALOR DE LO ÚTIL/
· LOS MULTIUSOS. Por Olga Engelmann
· Ubicación: Cruce de avenidas: Prolongación Javier Prado – Av. La Molina.
· Permiso: Alcalde del Distrito de la Molina: José Luís Dibos Vargas Prada.
· Exposición/ Proyecto: “Impresiones Contemporáneas – Muestra Internacional de Grabado” PUCP / ICPNA Argentina, Brasil, Colombia, Costa Rica, Chile, España, EEUU, El Salvador, México, Nicaragua, Uruguay.
· Año de realización: octubre/noviembre 2004
· Descripción de proyecto: la utilización de la técnica con fines educacionales generales, la propia experiencia con relación a las imágenes, los objetos y la vida cotidiana hacen de la intervención del grabado /arte/ público / transeúnte, una herramienta para la comunicación visual.
· sociedad=matriz/memoria= soporte común/comunión/comunidad/comunicación.
· Conclusiones de la intervención: Fue el método más adecuado para alcanzar los fines que han contribuido en mi socialización como individuo. Una visión que no coincide necesariamente con la de los demás (libertad de expresión).
“Todo lo que enriquece y refina en el hombre el conocimiento del hombre, enriquece y refina su sentido moral” Sócrates.
MANIFIESTO
i. Reivindicar y revalorar a la clase obrera y al artista en nuestra sociedad, su esfuerzo inseparable del trabajo sobre la materia y su tratamiento en función a la época.
ii. Reivindicar y revalorar a la imagen en la comunicación visual, para mantener y conservar la capacidad artística, tradicional y la necesidad de expresión que contempla motivada por los intereses de las relaciones humanas (de carácter personal).
iii. Registrar los sucesos que nos acontecen a raíz del desempleo/los nuevos oficios/ las nuevas necesidades, una función amenazada.
iv. Identificar el grabado y sus desplazamientos, fuera del taller de ejecución, su industraización no mata necesariamente al arte.
v. Reivindicar y revalorar la situación de trabajo del migrante urbano.
vi. Acercar el arte a la comunidad/transformar la realidad.
vii. Restaurar y renombrar el arte como lenguaje dentro del paisaje urbano, con fines propiamente estéticos, abordando el aspecto psicológico, el cultivo de los sentimientos, la educación de la sensibilidad en sus relaciones con los objetos, la formación del gusto y leguaje visual.
viii. Mostrar las relaciones entre inteligencia e imaginación, en la lucha con lo real y el carácter solidario de la actividad de concebir a la imagen del arte como tal y no como publicidad,
ix. Dar a conocer uno de los tantos problemas, producto de la necesidad: desmpleo=informalidad y hacer una comparación con la situación del artista.
x. Brindar a través de mi oficio una solución visual, ser útil a mi sociedad.
xi. Comprender las imágenes que nos rodean para ampliar las posibilidades de contacto con la realidad.
xii. Generar identidad a través de la necesidad de mejoras de la condición de trabajo en general.
xiii. Observar y comprender a través de signos que no alteren la realidad, fortalecidos por el sentimiento estético para entrar en contacto con los aspectos esenciales del problema.
xiv. Hacer registro en la memoria, a partir de la construcción de nuestra percepción de los problemas, como artistas y espectadores.
xv. Dar cuenta de la situación y función del artista en su sociedad, desprendiendo al artista de la moda, del arte de caballete y de la anécdota.
xvi. Reenseñar al hombre a vivir, desde la pertenencia al orden social y la expresión cultural asumida con responsabilidad.
xvii. Finalmente conseguir que la obra se les haga familiar.
· Agradecimientos: Félix Luís Engelmann Canales (gestión permiso Municipal/La Molina), César Navarro (apoyo video), Giovanna Fernández (fotografía), Judith Aliaga (asistente de impresión), Henry Jiménez (apoyo impresión).Peluca, perico, ratón.
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